viernes, 13 de marzo de 2009

ENSAYO "LA GUERRA EN IRAK"

LA PROPAGANDA Y GUERRA DE IRAK


La comunicación persuasiva ha ido de la mano con la evolución del hombre. Esta con el fin de transmitir ideologías con objetivos claros y determinados. La aparición de religiones y sociedades organizadas también permitió que este tipo de comunicación se intensificara. Entre estas está la propaganda de guerra, que es altamente especializada y que penetra en todo tipo de medios. Durante la primera Guerra Mundial, se empleó la prensa escrita; durante la Segunda Guerra Mundial, la radio y el cine y después de 1945, la televisión, actualmente, se emplean los medios digitales.

La propaganda, comenzó a utilizarse por la Iglesia Católica, en su fase de lucha para mantener y expandir sus ideales en países no católicos. Pero fue en la Primera Guerra Mundial, entre 1914 y 1918, cuando la propaganda comenzó a expandirse tomando temas políticos y filosóficos.


La propaganda se puede clasificar dependiendo de quién es el emisor. La propaganda blanca es originaria de una fuente abierta e identificada, y su contenido es preciso. La propaganda negra pretende demostrar que su origen es amigable, pero en realidad es adversaria. Existe, además, la propaganda gris, que se presenta como neutral, pero viene de un adversario y transmite información falsa
[1].

Existen diversas definiciones que de algún modo intentan clarificar el significado de este tipo de acción persuasiva. Lasswell, percibe la propaganda como: “técnica para influenciar la acción humana, a través de la manipulación de representaciones”
[2]. Reyzábal cree que el concepto de propaganda está “íntimamente ligado con la acción de divulgar doctrinas e ideologías para conseguir adeptos a las mismas”[3].

Adentrando en el tema de la propaganda de guerra y tomando como base la época contemporánea, nació de los conflictos armados. Su objetivo ha sido mantener la confianza de las tropas propias e intimidar a las fuerzas opositoras. Es también llamada la “Guerra Psicológica” originario de los Estados Unidos. Donde se planifica la propaganda a la generación de opiniones, emociones, actitudes y comportamientos en grupos extranjeros, enemigos, neutrales y amigos, de tal modo que apoyen el cumplimiento de fines y objetivos nacionales.
Generalmente está apoyada en información falsa y disimuladora, ya que uno de los propósitos de este tipo de comunicación persuasiva es evitar que los ciudadanos conozcan la verdad. Pero en ocasiones, los propagandistas no necesitan recurrir a la mentira, sino que utilizan un lenguaje cuidado, rico en eufemismos
[4]. Se recurre a esta técnica porque los líderes de una organización son conscientes de que una comunicación dominada por tan sólo una parte facilita el descrédito del adversario. La propaganda de guerra lleva a la población de un país a sentir que el enemigo sólo comete injusticias y esto puede conseguirse con pura ficción. La propaganda tiene una gran responsabilidad en los conflictos. Cuando la propaganda es transmitida eficazmente, puede volverse más peligrosa que el propio armamento bélico.

La primera Guerra del Golfo demostró bien la falsedad de la comunicación propagandística americana. El primer caso fueron las fotos de satélite que el Pentágono afirmaba poseer, en las cuales se podría confirmar la presencia de 250.000 unidades militares preparadas para invadir Arabia Saudita. Pronto las fotos comerciales captadas por un satélite demostraron que las afirmaciones americanas no tenían fundamento.

En Internet
[5] se muestra un video, llamado “Vender la Guerra”, donde se hace todo un montaje afirmando que bebés kuwaitinos, fueron asesinados a manos de soldados iraquíes. Nijirah-al Sabah, la hija del embajador kuwaití, se hizo pasar por una testigo de un supuesto secuestro y asesinato de bebés que estaban en una maternidad, dentro de incubadoras. Según la descripción, los soldados iraquíes los lanzaban al suelo para que muriesen de frío. Bush por su parte en sus diferentes discursos, se refirió a este caso más de una vez, con el fin de crear ese impacto y que las naciones aceptaran declarar la guerra contra Irak. Toda esta trama, fue descubierta a partir de que los encargados de investigar lo ocurrido, vieran que las incubadoras que aparentemente se habían robado estaban allí, y que la forma en que estaba el lugar no concordaba con la escena montada por la testigo. De este modo, puedo comprobarse la falsedad de los hechos, incluso de 312 personas muestras, se bajó la cifra a 72, posteriormente a 30, y de estos 30, 19 ya estaban nuestros antes de la invasión de los iraquíes.

En el inicio de la guerra, los espectadores mundiales se quedaron con la idea de que era un conflicto sin mentira. Las imágenes fueron controladas integralmente, y se asistió casi una película de guerra realizada en directo. En el final, se constató que más del 90% de las imágenes mostraban el poderío bélico americano, y que jamás se pudo ver un soldado estadounidense herido o muerto. Las cadenas internacionales CNN y BBC emitieron todo desde Belgrado, mostrando imágenes de supuestos civiles muertos en los ataques de la OTAN.

Ante esta situación, se considera que la opinión pública puede adoptar dos posturas: “como objeto, y entonces es blanco de la comunicación planificada; o como sujeto, vertiente que interesa como respuesta a la otra”. Así, la opinión pública “estalla cuando se enfrenta a situaciones excepcionales”
[6]. Con respecto a la misma invasión de Irak, la movilización cívica se hizo en forma de protesta en febrero de 2003, pues ya no se cuenta con una población que tolera la guerra destructiva y criminal sin chistar, actualmente la sociedad se debe a movimientos civilizatorios de las últimas décadas.

En la invasión, de 2001, se emplearon tácticas operacionales, donde desmoralizaban a los talibanes y crearon simpatizantes en el pueblo afgano, se utilizaron panfletos ofreciendo recompensas por la captura de Osama Bin Laden. En el conflicto de Irak, estados Unidos gastó más de 520.000.000 de dólares para el esfuerzo conjunto de la comunicación gubernamental; de ellos, 200.000.000 fueron aplicados en la campaña contra Irak. Estas cifras demuestran un aumento en los recursos destinados a la propaganda, y en particular a la de carácter bélico. Aún así los esfuerzos de Estados Unidos por alcanzar sus objetivos a través de la propaganda no ha surgido efecto en Francia y Alemania, donde se oponen a la invasión y ocupación de Irak.

La “Guerra contra el Terror” en el mandato Bush ha continuado con la invasión y posterior ocupación de Irak, sin que hayan sido encontradas ADM
[7] presuntamente en poder de Saddam Hussein, en ese entonces, considerando que de lo que se habla es e armas de engaño masivo, usadas por Estados Unidos para controlar la opinión pública.

A raíz de este conflicto, las estrategias de propaganda ligadas a la guerra se revitalizaron y se utilizaron de manera intensiva y sigilosa, en forma de noticia, por la Unión Americana y sus aliados. Tales estrategias tuvieron como propósito aislar y desconcertar a sus enemigos y persuadir a los norteamericanos de la importancia de liberar al pueblo iraquí y aniquilar el régimen de Sadam Husseim y, sobre todo, terminar con la amenaza e inseguridad de las armas de destrucción masiva.
En ese contexto de lucha entre mundos disímbolos, que atinadamente Samuel Huntington llamó “el choque de civilizaciones”
[8], es como se debe entender el conflicto en que Estados Unidos declaró la guerra al régimen de Sadam Hussein y ha dado una nueva orientación a lo que se conoce por los eruditos como la propaganda de guerra.
Hasta hace pocos días, el mundo entero se encontraba ante un escenario de guerra propagandística, en la que las partes en conflicto encauzaron sus objetivos utilizando diferentes estrategias de manipulación, ocultamiento y distorsión de la información. De esa forma, es claro que la propaganda fue utilizada tanto por los gobernantes iraquíes como por los de Estados Unidos. Donde los primeros, la llamaron guerra santa, a la defensa patriótica de su territorio y su cultura. Los segundos, convocaron a exterminar los regímenes totalitarios, liberar al pueblo iraquí y terminar con la amenaza a la seguridad mundial.
Esta guerra propagandística impulsada por Estados Unidos estuvo orientada no sólo por incertidumbre, es precisamente un bombardeo de mensajes ambiguos y visiones apocalípticas para poder manipular la opinión publica.
El mensaje es claro: "nadie detiene al poderío norteamericano." “Ya no estamos a salvo.” “El mundo a cambiado desde el 11 de Septiembre” “Nos hemos convertido en el área mas peligrosa” “Nos atacaran de las peores formas” fueron algunas de las poderosas frases que implemento Bush estratégicamente por métodos propagandísticos para aprovecharse de el descontrol y pánico de la gente. Lo cual a dejado bastante claro que la guerra de Estados Unidos y sus aliados (Gran Bretaña y España) en contra del gobierno de Irak ha dejado de manifiesto la vulnerabilidad de uno de los derechos más importantes de una sociedad civilizada: la libertad de información.

La propaganda de la guerra tiene que esconder a la población la realidad que ésta implica. La población estadounidense quiere contemplar la derrota del enemigo, no la muerte de sus propios soldados, y desea la más absoluta asepsia, como en un videojuego. La propaganda trata de dirigir la atención sobre los aspectos más vistosos de la guerra. Por encima de todo, trata de pasar por alto que se trata de una guerra de agresión, que produce víctimas propias y que es tremendamente sanguinaria. La propaganda ignora que ya no quedan apenas analgésicos en los hospitales iraquíes y que cientos o miles de iraquíes heridos serán operados sin anestesia. Los gritos de las víctimas iraquíes a las que se amputan miembros sin anestesia es lo que la propaganda trata de acallar por todos los medios. Los propagandistas deberían estar muy contentos de que haya sido posible destruir un país y hacer pagar a los iraquíes un precio elevadísimo sin que la opinión pública estadounidense se percate realmente.

Esta guerra, militarmente hablando, la ganaron los estadunidenses; pero con el tiempo, se dieron cuenta de que sus principales medios informativos han perdido, como se advierte a nivel internacional, la credibilidad, la confianza y, lo más importante, su libertad. Al convertirse en instrumentos de propaganda de una guerra a todas luces innecesaria, son también perdedores, perdedores porque provocan y aprovechan un psicosis colectiva y un aura de amenazas para crear en las personas una necesidad de protección para justificar las acciones del gobierno que en este caso llevaron a cabo.
Existe un único antídoto contra la propaganda: la perspectiva histórica y una memoria colectiva sólida. Sólo si se cuestiona su mensaje se puede parar la guerra, poner un alto a los exagerados presupuestos de defensa, mantener la ley internacional y colocar a los políticos inescrupulosos, corto entendimiento y manos manchadas de sangre frente a un tribunal internacional de crímenes de guerra.


BIBLIOGRAFÍA

TERRORISMO INTERNACIONAL Y 11 DE SEPTIEMBRE. Documento de clase.

LA GUERRA DE IRAK. Documento de clase.
CREATIVE COMMONS. Propaganda de guerra subliminal.
España: 2005.
http://www.contraindicaciones.net/2005/05/propaganda_de_guerra_sublimina.html

CURROS, Óscar. La propaganda de Guerra- orígenes y evolución.
http://www.ati.es/article.php3?id_article=161

DAILYMOTION (video). Vender la Guerra.
http://www.dailymotion.com/video/xjl76_vender-la-guerra

DWYER, Bernie. Armas de engaño en masa: El empleo de la propaganda en la guerra de Bush contra Irak.
http://www.rebelion.org/medios/030905bernie.htm

ROOJJ, Paul. La propaganda durante los primeros días de la guerra de Irak. http://www.rebelion.org/imperio/030405rooij.htm

VALDEZ ZEPEDA, Andrés. Arma para moldear la opinión, los sentimientos y los pensamientos de las masas.
www.mexicanadecomunicacion.com.mx/Tables/RMC/rmc81/propaganda.html

[1] CURROS, Óscar. La propaganda de Guerra- orígenes y evolución. Documento en PDF [online]. España: 1995. Disponible en Versión HTML: http://www.ati.es/article.php3?id_article=161
[2] Ibíd.
[3] Ibíd.
[4] Eufemismo: Un eufemismo es una palabra o expresión que sustituye a otra considerada vulgar, de mal gusto o tabú. A menudo, el propio eufemismo pasa a ser considerado vulgar con el tiempo, para ser sustituido de nuevo. Los eufemismos son muy empleados en el lenguaje políticamente correcto. Son comunes en la política, con el fin de camuflar o hacer que suenen más naturales las políticas impopulares o una crisis económica.
[5] DAILYMOTION. Vender la Guerra. Documento en WMA [online]. Disponible en Versión HTML: http://www.dailymotion.com/video/xjl76_vender-la-guerra
[6] Ibíd.
[7] ADM: Armas de destrucción Masiva
[8] VALDEZ ZEPEDA, Andrés. Arma para moldear la opinión, los sentimientos y los pensamientos de las masas. Documento en PDF [online]. México: 2001. Disponible en Versión HTML:www.mexicanadecomunicacion.com.mx/Tables/RMC/rmc81/propaganda.html